“Transformando vidas

Avanzamos hacia la Excelencia”

Que importa si era amigo de Fidel, o si era comunista o… “es que ese señor no dejó obras civiles en Aracataca” eso tampoco importa, a larga, el no era político.  ¡Es que  ese viejo una vez dijo que Colombia era un “país de mierda” por eso lo odio! ¿Y que? mucha gente lo expresa a cada rato. Que era “putañero” y amargado, ese era su problema… “que se fue de Colombia y nunca más volvió” sus razones tendría, muchos se han ido por diferentes causas, es más, hay momentos en que ese “orgullo patrio” lo quiero mandar al carajo, pero la verdad, yo no soy nadie, y eso tampoco  importa.

Lo verdaderamente valioso es la grandeza de Gabo, su legado literario y cultural, que puso en lo más alto las letras colombianas. Su obra llena de “realismo mágico” que exalta en cada una de sus novelas y relatos la cultura de un país  resistente, un país de “espíritu macondiano” que le hace “mofa” a sus desgracias, este territorio desconocido hace cuatro décadas, que solo era mencionado gracias a los puños de “Pambelé” y a los pedalazos de “Cochise” y que desde ese memorable 8 de diciembre de 1982 salió del anonimato, para llenarnos de júbilo y orgullo y recordarle al mundo que estabamos allí, en la “esquinita” del cono Sur de América. ¡Gracias Gabo! ¡Ya eres inmortal!

Profesor Jaime Martínez

 

X